Incontinencia urinaria

Incontinencia urinaria

Se denomina incontinencia urinaria a la pérdida involuntaria de orina. Puede ser tan discreta que la persona afectada la tolere sin consultar al médico siquiera, o lo suficientemente intensa como para requerir el uso de compresas o empapadores.
Este problema tiene repercusión en la vida social del paciente, que puede llegar a evitar cualquier relación social por el temor a ser descubierto por el olor de la orina, algo que le provoca desde estrés o ansiedad a depresión.
La incontinencia urinaria ocurre con mayor frecuencia en personas mayores; de hecho, puede llegar a afectar al 10% de los ancianos que viven solos o en familia, y hasta al 50% de los que viven en una residencia. Suele ser más común en el sexo femenino; actualmente se considera que padecerán incontinencia el 30% de las mujeres adultas y la mitad de las mujeres ancianas. En todo el mundo los afectados podrían ser alrededor de 400 millones. Por su parte, en los varones la edad y la cirugía del cáncer de próstata suelen ser las dos causas más habituales por las que aparece este problema.
Los diagnósticos con los que se cuenta ahora para detectar la causa de la incontinencia urinaria son más precisos y las opciones de tratamiento más efectivas, por lo que hay que romper la barrera dela vergüenza y acudir al médico o al urólogo en busca de solución.

Prevención de la incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria es un problema que se puede prevenir, o al menos retrasar su aparición, adoptando una serie de medidas:
  • Practicar los ejercicios de Kegel.
  • Reducir el consumo de sustancias que estimulan la vejiga en exceso como la cafeína, el alcohol, y ciertos medicamentos como los diuréticos.
  • Combatir el estreñimiento.
  • Evitar la obesidad porque produce un aumento de la presión intraabdominal.
  • Intentar no tomar medicamentos, como los diuréticos, que puedan favorecer las ganas de orinar.
  • Disminuir la ingesta de bebidas a partir de la media tarde.
  • No empujar al orinar, porque el aumento de presión podría dañar los músculos del suelo pélvico.
     

Los ejercicios de Kegel

Las mujeres, más afectadas por la incontinencia urinaria que los hombres debido, entre otros factores, a los embarazos y partos vaginales, pueden realizar los ejercicios de Kegel para fortalecer los músculos situados alrededor de la uretra y los del suelo pélvico.
Los músculos del suelo de la pelvis cumplen la función de mantener en su sitio una serie de órganos (uretra, vejiga, recto, vagina) y, cuando se debilitan, estos órganos se deslizan hacia el exterior, lo que favorece la aparición de la incontinencia de orina.
Los ejercicios consisten en ejercitar el músculo pubococcígeo (el principal músculo del suelo de la pelvis), contrayéndolo y relajándolo reiteradamente. Este músculo es el que se utiliza para impedir la salida de la orina, por lo que para identificarlo se debe probar primero realizando cortes durante la micción. Una vez identificado, se puede comenzar con series de 10-20 contracciones/relajaciones, repitiendo el ejercicio a lo largo del día. Se debe ser constante y, a ser posible, llegar a 200 repeticiones diarias, repartidas en cuatro series de 50.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...