Ejercicio en el embarazo

Ejercicio en el embarazo

Durante el embarazo, la práctica de ejercicio físico es una de las cuestiones que más dudas provoca en las embarazadas, que se hacen preguntas como: ¿Puedo seguir practicando deporte? ¿Con qué frecuencia e intensidad? ¿De qué manera puede afectarnos el ejercicio físico al bebé o a mí?
En la actualidad, el ejercicio físico forma parte del estilo de vida de muchas mujeres, independientemente de su nivel de entrenamiento. Por ello, es ideal que durante el embarazo la mujer tenga una visión amplia y completa de todas las posibilidades para que practicar deporte resulte seguro, tanto para ella como para su bebé.
Incluso también es beneficioso la práctica de ciertos ejercicios en la etapa posparto, siguiendo algunas indicaciones.
 

Beneficios del ejercicio físico durante el embarazo

En estos últimos años, la cultura del ejercicio físico ha cautivado a mujeres de todas las edades, revolucionando sus hábitos de vida, y aportando numerosos beneficios durante el embarazo. Estos son algunos de los más destacables:
  • El ejercicio favorece el parto.
  • Disminuye el dolor lumbar.
  • Previene la aparición de diabetes en el embarazo.
  • Previene el aumento excesivo de peso en la embarazada.
  • Mejora el crecimiento de la placenta.
  • Tiene importantes beneficios psicológicos.

Riesgos del ejercicio durante el embarazo

Realizar esfuerzos físicos en exceso de manera continua durante el embarazo puede acompañarse de un mayor riesgo de parto prematuro, malformaciones fetales y retraso en el crecimiento intrauterino. Por ello, es recomendable seguir una rutina diaria de ejercicios de estiramiento, calentamiento y relajación.

¿Es verdad que la mujer embarazada puede tener más probabilidades de tener alguna lesión cuando practica ejercicio físico?

Es cierto, esto es debido a que los cambios hormonales que la mujer sufre durante el embarazo hacen que las articulaciones estén “más sueltas” (laxitud ligamentosa), haciendo que la embarazada esté más predispuesta a sufrir algún tipo de lesión (esguince de tobillo, hombros, etcétera).

¿La práctica de ejercicio físico puede afectar al crecimiento o desarrollo del feto?

Diversos estudios realizados sobre la actividad física y el crecimiento o desarrollo fetal generalmente indican que en una mujer sana, bien alimentada, no afecta negativamente al crecimiento o desarrollo del bebé.

¿Es cierto que el ejercicio físico puede ayudar a tener contracciones uterinas?

Los estudios realizados hasta el momento no han podido demostrar este hecho. Sin embargo, la práctica de ejercicio aumenta la concentración de hormonas en la sangre, entre ellas está la noradrenalina, que tiene la capacidad de estimular al útero por lo que, teóricamente, podría estimular las contracciones uterinas desencadenando un parto prematuro.

Riesgos de la embarazada

La práctica de ejercicio físico puede agravar los riesgos que tiende a sufrir la mujer embarazada, entre los que se encuentran:
  • Hipoglucemia (bajo contenido de azúcar en sangre).
  • Puede sufrir abortos en el primer trimestre de embarazo.
  • Puede tener partos prematuros.
  • Puede presentar lesiones músculo esqueléticas.

Síntomas por los que habría que acudir al facilitador medico 

Cualquier embarazada que realice deporte tiene que estar informada de ciertos síntomas que pueden presentarse y que indican la necesidad de dejar de hacer ejercicio, y acudir lo antes posible a la consulta del especialista.
  • Hemorragia vaginal.
  • Dificultad para respirar (al realizar deporte es normal que la embarazada tenga una respiración más entrecortada, pero si este hecho se prolonga demasiado puede indicar la existencia de alguna complicación).
  • Mareo.
  • Debilidad.
  • Dolor de cabeza.
  • Dolor en el pecho (palpitaciones o taquicardias pueden ser indicios de la existencia de algún problema cardíaco).
  • Debilidad muscular.
  • Dolor o hinchazón de piernas.
  • Sensación de contracciones.
  • Reducción o ausencia repentina de los movimientos del feto.
  • Pérdida de líquido a través de la vagina.

Contraindicaciones para la práctica de ejercicio en el embarazo

El ejercicio físico está contraindicado en mujeres embarazadas que presenten las siguientes condiciones:
  • Enfermedad cardíaca.
  • Enfermedad pulmonar.
  • Hipertensión arterial.
  • Cuello uterino incompetente.
  • Amenaza de aborto.
  • Embarazo múltiple.
  • Repetición de abortos.
  • Rotura de la bolsa de líquido amniótico.
  • Sangrado vaginal.

Recomendaciones sobre ejercicio durante el embarazo

La mujer embarazada tiene que tener en cuenta una serie de recomendaciones que la van a ayudar a superar este período de una manera mucho más fácil y cómoda.
Por ejemplo, va a tener mayor necesidad de realizar descansos a lo largo del día, es muy importante reposar con las piernas en alto y evitar pasar largos períodos de pie para que no se produzca acumulación de líquidos en las piernas, debiendo dormir en torno a ocho o nueve horas diarias.

¿Qué deportes son los más desaconsejados para una embarazada?

Todos aquellos que entrañen algún tipo de riesgo de caídas, golpes en el abdomen o supongan algún tipo de fatiga, como por ejemplo, los deportes de lucha, el balonmano, baloncesto, esquí alpino, montar a caballo, patinaje y hockey. También aquellos deportes que sometan a la embarazada a condiciones ambientales peligrosas, como la natación en agua a temperatura superior a la materna o aquellos deportes que conlleven practicarlos en sitios con bajo contenido de oxígeno, por ejemplo en aquellos lugares donde la altitud supere los 1800 metros, o también aquellos que impliquen ciertas posturas difíciles o comprometida para el feto, como el remo.

¿Qué deportes son los más adecuados para una mujer embarazada sedentaria?

Aunque las investigaciones sugieren que no se asocia ninguna relación entre la práctica de ejercicio en las primeras semanas de gestación con un mayor riesgo de aborto espontáneo, es recomendable que las mujeres sedentarias comiencen el programa de ejercicio físico en el segundo trimestre de embarazo, de forma gradual, con una baja intensidad y frecuencia, con ejercicios como caminar, montar en bicicleta estática, aeróbic de bajo impacto y natación. En el último caso, la embarazada debe comprobar que la temperatura del agua es inferior a la de su cuerpo, de lo contrario su temperatura central subiría. También en la piscina hay que evitar tirarse de cabeza.

¿Cuál es la intensidad de ejercicio más aconsejable?

En la guía publicada en 1994 por el Colegio Americano de Tocólogos y Ginecólogos, se aconseja que la mujer embarazada no necesita restringir la intensidad de ejercicio a una frecuencia cardíaca concreta, debido a que el pulso que se tiene en reposo aumenta durante el embarazo y la frecuencia cardíaca máxima disminuye, sobre todo al final de la gestación. Por lo tanto, tendrían que ser las propias embarazadas las que delimitasen su intensidad de ejercicio. Cuando se note fatigada, o no pueda hablar a la vez que realiza un ejercicio, deberá bajar su intensidad hasta que pueda ser capaz de hablar sin sofoco.

Recomendaciones de ejercicio físico para mujeres sanas:

  • Hacer programas de ejercicios regulares e individualizados.
  • Que los ejercicios aeróbicos sean de poca intensidad.
  • Llevar un control ginecológico.
  • Vigilar la alimentación y la hidratación.
  • Aquellas mujeres que sí han realizado ejercicio con anterioridad al embarazo, pueden continuar su entrenamiento sin demasiadas modificaciones.

Recomendaciones generales:

  • Realizar ejercicio físico moderado.
  • Dar paseos largos y frecuentes.
  • Realizar natación en piscina.
  • Practicar gimnasia de forma suave.
  • Practicar yoga (como relajación).

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