Congestión nasal

Congestión nasal

La congestión nasal se produce al inflamarse la membrana que cubre el interior de la nariz, lo que origina una obstrucción que hace difícil respirar. Se trata de un desagradable síntoma que acompaña siempre a trastornos como la gripe, el catarro, o las alergias que afectan al aparato respiratorio, bronquitis, sinusitis, faringitis… El tabaco, la contaminación ambiental, los cambios bruscos de temperatura, o inhalar sustancias irritantes pueden ocasionar también obstrucción nasal.
Además, la mayoría de las personas (se estima que hasta ocho de cada diez) tenemos el tabique nasal más o menos desviado, lo que favorece el desarrollo de infecciones respiratorias, y también es una causa habitual de obstrucción nasal. Cuando la nariz se encuentra obstruida es necesario respirar por la boca, lo que facilita la entrada de gérmenes patógenos, así que las personas con este problema pueden padecer resfriados o gripe con más frecuencia.
La congestión nasal no es una enfermedad en sí misma, sino el síntoma de otra enfermedad, que debe diagnosticarse y valorarse para indicar el tratamiento más adecuado.

Congestión nasal en compitas

En los niños mayores, jóvenes y adultos, la congestión nasal es una molestia sin consecuencias importantes, aunque puede interferir con el sueño y ser motivo de ronquidos y sequedad de garganta, ya que la persona dormida necesita abrir la boca para poder respirar.
En el caso de los bebés la congestión nasal, especialmente durante los primeros meses de vida, puede complicar la lactancia, ya que el bebé no podrá respirar por la nariz mientras se alimenta, y también puede resultarle más difícil conciliar el sueño y ocasionarle molestias en los oídos.
Para estos niños, que no pueden sonarse la nariz por sí mismos, es aconsejable emplear productos naturales como soluciones salinas, para humidificar y limpiar sus fosas nasales, y favorecer la expulsión de secreciones. También se pueden extraer los mocos con cuidado con una pera de goma especial para bebés.
En general, es bueno poner un humidificador en la habitación del bebé, y sostenerle boca abajo de vez en cuando para facilitar el drenaje de la mucosidad.

Tratamiento de la congestión nasal

Es importante determinar la causa de la congestión nasal para el tratamiento de la afección a la que está asociada. En el caso de que se haya producido a consecuencia de una gripe, el tratamiento con medicamentos antigripales que le prescribirá su médico contribuirán a que los mocos fluyan al exterior, aliviando la obstrucción. Por el contrario, si el taponamiento se debe a una reacción alérgica, los antihistamínicos pueden paliar los síntomas.
Existen también medicamentos especialmente indicados para descongestionar la nariz, que actúan constriñendo los vasos sanguíneos situados en el revestimiento interior de la nariz. Estos fármacos alivian el taponamiento, aunque no influyen sobre otros síntomas como la rinorrea (exceso de mocos). Sin embargo, no es conveniente emplearlos durante más de tres días seguidos porque de lo contrario se puede producir un “efecto rebote” que haría empeorar la congestión.
La congestión nasal se puede aliviar también con otros productos que, además, no interfieren en la acción de otros medicamentos utilizados para tratar la afección que ha originado este síntoma. Se pueden emplear, por ejemplo,soluciones salinas de agua de mar, que han demostrado su eficacia para descongestionar la nariz y, además, no presentan contraindicaciones ni efectos secundarios, por lo que se pueden administrar a mujeres embarazadas e, incluso, a bebés.
Las soluciones salinas de agua de mar, que se comercializan generalmente en forma de spray, sirven para humedecer y limpiar la mucosa nasal, disminuir su inflamación, aliviar la sequedad y el ardor, y facilitar la expulsión de las secreciones nasales, lo que permite al paciente respirar con normalidad.
Otras medidas que puedes adoptar para respirar mejor son:
  • Al dormir, no te coloques en posición horizontal, sino en una postura que permita mantener la cabeza algo elevada (con la ayuda de cojines, por ejemplo).
  • Bebe mucho líquido para mantenerte hidratado.
  • Reduce la sequedad del ambiente (sobre todo en el dormitorio) con la ayuda de un humidificador.
  • Respira vahos de eucalipto, especialmente antes de acostarse.
  • No fumes ni permanezcas en ambientes con humo.
  • Evita el contacto con sustancias que te puedan producir irritación nasal (pelo de mascotas, polvo, productos con olores fuertes...).
  • Lávate las manos con frecuencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...