Cólico nefrítico

Cólico nefrítico

Un cólico nefrítico es un dolor agudo que se produce debido a la hiperpresión en el tracto urinario, a consecuencia de una obstrucción en el paso de la orina (en condiciones normales la presión es de 15 mmHg, pero en el cólico renal puede alcanzar la cifra de 100 mmHg).
Sin embargo, se debe tener en cuenta que la obstrucción lenta y progresiva puede ocasionar escaso dolor, o incluso pasar desapercibida.
El cólico nefrítico o cólico renal constituye el 3,5% de todas las urgencias hospitalarias, y es la causa más frecuente dedolor urológico. En la mayoría de los casos es un dolor extremadamente intenso que parte de la zona baja de la espalda y se va expandiendo, pudiendo causar en algunos casos incluso un desmayo.
Este tipo de cólico puede presentarse sin previo aviso en personas en aparente buen estado de salud. Una manera de prevenirlo es, especialmente en verano, hidratarse correctamente para evitar la formación de cálculos en las vías urinarias.

Causas de un cólico nefrítico

Las causas que pueden producir un cólico nefrítico son:
  • Uropatía obstructiva (obstrucción de la vía urinaria) por una litiasis, un coágulo, un tumor, un síndrome de la unión pielouretral, o una patología retroperitoneal (fibrosis, linfoma).
  • Pielonefritis aguda.
  • Tumores renales avanzados.
  • Traumatismo renal.
La causa fundamental de cólico nefrítico es la litiasis renal. En España, la incidencia de litiasis alcanza el 4,2% de la población, con mayor afectación de varones que de mujeres.
Los cálculos renales son estructuras sólidas compuestas por diversas sustancias minerales, que se forman y crecen en el interior del riñón. Ocasionalmente, se desprenden del riñón y pasan al sistema excretor. Se han identificado numerosas sustancias que forman parte de los cálculos.
Se pueden distinguir seis grupos de componentes:
  • Oxalato cálcico. Son los más frecuentes.
  • Fosfato cálcico.
  • Fosfato no cálcico.
  • Compuestos purínicos (ácido úrico, urato sódico, urato amónico…).
  • Aminoácidos (cistina).
  • Otros (carbonato cálcico, sulfamidas).
La clínica más típica de la litiasis renal es el cólico nefrítico. Este dolor puede acompañarse de un cortejo vegetativo con náuseas, vómitos y sudoración. El dolor irradiado hacia la ingle generalmente indica que el cálculo ha alcanzado el uréter.
Cuando el cálculo está situado cerca de la vejiga, o dentro de ésta, puede aparecer un cuadro irritativo con polaquiuria (aumento de la frecuencia de micciones), disuria (expulsión de la orina dificultosa, dolorosa e incompleta) y tenesmo vesical (deseo urgente de orinar que obliga a hacerlo constantemente).

Síntomas de un cólico nefrítico

El cuadro clínico de un cólico nefrítico se presenta habitualmente en personas de mediana edad (35-50 años), y se trata de un dolor brusco, intenso, cólico, sin alivio, sea cual sea la postura que adopte el paciente. En cuanto a su localización, comienza en la región lumbar y se irradia de forma típica hacia la fosa iliaca, región inguinal y genitales, dependiendo del nivel de la obstrucción.
Cuando la causa, sea o no por litiasis, se encuentra a nivel del uréter distal, se asocia síndrome miccional con polaquiuria (aumento del número de micciones durante el día, que suelen ser de escasa cantidad y que refleja una irritación o inflamación del tracto urinario), escozor y urgencia miccional.
El cuadro se acompaña de síntomas como náuseas y vómitos (ya que el ganglio celíaco es compartido por riñón, estómago y otros órganos), sudoración profusa, ansiedad, intranquilidad, y fiebre si existe una infección concomitante.

Diagnóstico de un cólico nefrítico

La primera actuación ante un cólico nefrítico es tratar el dolor; para ello se debe  hacer un diagnóstico diferencial con otros cuadros clínicos tales como: dolor osteomuscular, aneurisma disecante de aorta, apendicitis, diverticulitis aguda, dolor ginecológico, etcétera.
Por ello es fundamental una buena historia clínica y exploración física del paciente que permiten calificarlo de cólico renal simple o complicado.
Las pruebas diagnósticas que se pueden realizar son:
  • Bioquímica sanguínea (urea, creatinina e iones).
  • Analítica de orina: siendo característica la aparición de una hematuria microscópica.
  • Radiografía simple de vías urinarias: es la primera prueba que se debe realizar ya que permite valorar las siluetas renales, la línea del psoas, la presencia de litiasis (el 90% son radiodensas, es decir, que pueden ser vistas en la radiografía simple).
  • Ecografía: esta prueba informa de la existencia de una dilatación de la vía urinaria, presencia de una masa renal, patología vesical y alteraciones de otras vísceras abdominales.
En un segundo escalón se pueden utilizar: la urografía, si la función renal lo permite, TAC, la gammagrafía renal y las pielografías retrógrada y anterógrada.

Tratamiento de un cólico nefrítico

Cada persona percibe el dolor de una manera específica. Para realizar un tratamiento adecuado para el cólico nefrítico, se debe primero conocer la causa y la intensidad del dolor, las medidas farmacoterapéuticas disponibles y, además, tener en cuenta las circunstancias concretas de cada paciente. Los fármacos analgésicos se clasifican en los siguientes tres grupos:

Antiinflamatorios no esteroideos (AINES) y otros analgésicos no opioides

  • El ácido acetilsalicílico es el prototipo de los AINES; actúa inhibiendo la síntesis de prostaglandinas. Los efectos secundarios más destacables son las alteraciones gastrointestinales (úlcera, hemorragia digestiva).
  • El paracetamol es eficaz en dolores leves, pero carece de efecto antiinflamatorio.
  • El ibuprofeno, el naproxeno y el ketoprofeno son AINES más potentes y el efecto es más duradero y la toxicidad gastrointestinal es menor.
  • El metamizol es eficaz. El efecto adverso más destacable es la  hipotensión a dosis altas.

Opioides débiles

En este grupo se incluyen la codeína, la dihidrocodeina, la pentazocina, el tramadol, sus principales efectos secundarios son náuseas, vómitos y estreñimiento. El efecto de los opioides débiles es potenciado por los AINES.

Opioides potentes           

No presentan techo terapéutico, es decir, a más dosis más efecto, pero producen adicción, tolerancia y depresión respiratoria. Como efectos adversos se destacan las náuseas y el estreñimiento. El prototipo es la morfina, su efecto es muy variable de unos individuos a otros, por eso la dosis debe ser ajustada a cada paciente. Si la analgesia no es suficiente, es preferible disminuir el intervalo de administración a aumentar la dosis, consiguiendo así concentraciones plasmáticas más estables.
La buprenorfina se puede administrar por vía sublingual. No se deben asociar los opioides débiles con los potentes porque disminuyen su eficacia. La vía de administración dependerá de la intensidad del dolor y de la tolerancia oral.

Dolor moderado

Se emplea uno de los siguientes fármacos:
  • Ketorolaco.
  • Diclofenaco.

Dolor intenso

Se asocia uno de los siguientes opiáceos:
  • Buprenorfina.
  • Meperidina.
Para los vómitos se utiliza metoclopropamida.
En las primeras horas del tratamiento del cólico nefrítico se debe evitar la hiperhidratación, ya que produce un aumento de la presión renal y también del dolor; posteriormente, es aconsejable una ingesta de 2-3 litros al día. Pasado el episodio agudo se puede pautar la analgesia por vía oral.

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